Depende del servicio. Las tareas principales se centran en el control de entrada y salida de los asistentes, así como en la supervisión de pasillos, zonas reservadas o áreas técnicas. Además, prestan apoyo clave en la apertura y cierre de puertas, controlando los picos de afluencia de público, y detectan y reportan cualquier tipo de incidencia de forma inmediata al equipo de seguridad o de producción correspondiente.